Post financiado.
Cuando visite hace unos años Roma, Napoles y la vieja ciudad de Pompeya, a la que viajamos en tren desde la estación de Termini, tuve la sensación de que Italia es un gran país para volver.
Asi que volver a viajar al país de mis sueños, sobre todo al norte, es uno de mis objetivos a corto plazo. Igual visito la web de los Trikitrikis y ojeo sus precios baratos. A veces no vale la pena. Sobretodo ahora que todos mencionan el lobo de la crisis para todas las circunstancias.
Para mi, pasear por la ciudad de Roma, y por las milenarias calles de Pompeya fue todo una gesta. Algo inolvidable. No advertía las gentes modernas, sino que evocaba muchedumbre del siglo I. Bebía de las frescas fuentes de Roma como cualquier peregrino del Imperio. Gozaba a cada paso por las antiguas vias. Era como estar encantado en el interior de un juego de videoconsola.
Despues de mi reciente viaje a Viena, quizás es el momento de Milán, Florencia o Venecia. Cualquier ciudad italiana es digna para adentrarse en la historia del mundo. Todas tienen siglos de mensajes y costumbres milenarias en sus paisajes.
Y si optamos por la gastronomía, nadie podrá suprimir de mi memoria análogica el gusto que dejo en Roma, aquella ‘Matriciana’ que paladeé en la Taberna de Lino, ni los helados de los ‘veros’ maestros italianos. Y nada mejor que devorar una pizza en cualquier paisaje italiano real de fondo…